Fotografía de chico con el síndrome de Tourette

Imagina un escenario en donde visitas a tu mejor amigo (la escena esta basada en una persona afectada por el Síndrome de Tourette, interesante para que aprendas a identificar un caso de este sindrome raro).  Entras a su casa, saludas a su esposa y te presentan a su hijo Sebastián, de 5 años. Luego de sentarte con ellos a tomar el té  para ponerse al día con sus vidas;  desde la última vez que se vieron al salir de universidad; ves con preocupación que Sebastián empieza a repetir las frases que sus padres dicen sin control. 

En algún momento te llegas a reír, pero luego te das cuenta que no deja de hacerlo. Tus amigos le dicen que vaya a su cuarto y mientras camina, algunos movimientos, que parecen involuntarios empiezan a aparecer.

Hasta que punto avergüenza el Síndrome de Tourette

Tus amigos tratan de disimular la escena, y continúan hablando sobre el tema que habían dejado; pero escuchas algunos gritos e improperios provenientes del cuarto del infante. ¿Qué piensas? ¿Cómo te sientes? ¿Cómo se sentirán sus padres al ver el comportamiento del hijo? ¿Sera producto de algún ataque de malcriadez o sencillamente el niño tiene algún problema?

Si este escenario te ha parecido familiar o simplemente ha despertado tu curiosidad, sigue leyendo estas líneas para hablarte de un síndrome muy raro que se manifiesta a temprana edad: El Síndrome de Tourette

¿Que es el Síndrome de Tourette?

tics del síndrome de Tourette
Diferentes tics causados por el síndrome de Tourette

El síndrome de Tourette, descubierto por el neurólogo francés Gilles de la Tourette en 1885, es una enfermedad muy rara que consiste en manifestación de tics o movimientos involuntarios repetidos y uno o más tics verbales en la persona que lo sufre.

Esta enfermedad se manifiesta en individuos por debajo de los 18 años de edad y en general, afecta más a hombres que a mujeres. Desde que son muy pequeños, los niños empiezan a tener diferentes síntomas; pero la mayoría de las veces los padres piensan que es algo normal; ya que al ser niños muchos piensan, así como pasó en el relato;  que es un ataque de malcriadez o sencillamente una nueva costumbre que tarde o temprano se va a corregir. Sin embargo, cuando estos comportamientos se vuelven sistemáticos y repetitivos es cuando despierta la preocupación de sus progenitores.

Para adentrarnos aún más en el universo de esta enfermedad rara tenemos que saber a ciencia cierta, a que llaman “tics”  los teóricos y estudiosos del síndrome.

¿Qué son los tics?

Los tics son movimientos o sonidos emitidos de forma repetida, rápidos e involuntarios que ocurren de manera repentina y que aparecen y desaparecen en poco tiempo. Algunos tics pueden ser muy variados en intensidad y en el sitio en el que aparecen. De hecho, una persona con Tourette puede tener un tic recurrente; y este puede desaparecer por un periodo de tiempo; pero volviendo a aparecer, y no necesariamente en el mismo sitio o de la misma manera.

Por ejemplo: Un niño con Tourette puede tener un tic en el labio, moviéndolo desenfrenadamente hacia arriba y hacia abajo con repeticiones de 6 veces por tic. Luego de un periodo de tiempo; el niño puede dejar de hacer este movimiento y pasar a mover los dedos de formas desesperada; y mantener este comportamiento por un periodo suficientemente largo para identificarlo. Sin embargo, el primer tic puede aparecer, pero las repeticiones entre cada uno pueden ser mayores a la primera manifestación.

¿Los tics son siempre conductuales?

Los tics a veces cambian, aparecen y desaparecen. Una persona con Tourette puede manifestar determinado tics y este desaparecer con el tiempo pero dando paso a otro nuevo. Asimismo, puede reaparecer uno viejo pero con otras repeticiones o con algunos matices diferentes.

Algunos tics también pueden ser conductuales. Pueden presentarse berrinches, ataques de ira; decir ciertas palabras por simple impulso, romper cuadernos y escupir compulsivamente; a pesar de que en el segundo anterior haya estado sumergido en un momento de pasividad y tranquilidad.

No hay que olvidar que estos tics son incontrolables. Aun así, hay casos que se han reportado de niños y adolescente que han controlado el tic por un periodo de tiempo, pero luego vuelve a aparecer. Por ejemplo: Un chico que va a la escuela, pudiese controlar el tic de decir improperios desmesuradamente, pero; al llegar a la casa el niño no deja de decir cualquier palabrota; frente a alguna pregunta que le esté haciendo su madre.

Sin embargo, este tipo de control o consciencia de que se está haciendo algo incorrecto; puede depender de factores internos y externos. El estrés es un conocido detonante de los tics en personas que tienen el síndrome raro de Tourette.

Síntomas del Síndrome de Tourette.

Tics en la cara, algunas contracciones nasales y muecas, son algunos de los primeros síntomas que aparecen en las personas que tienen el síndrome de Tourette. Con el avance de la enfermedad, algunos otros tics, como sacudidas repentinas, torsiones corporales o estirar el cuello empiezan a aparecer.

Algunos pacientes con síndrome de Tourette emiten sonidos raros; graznidos, ladridos, tos y gritos e incluso pueden llegar a gritar obscenidades o groserías, de manera involuntaria o sencillamente; pueden repetir innecesaria e incesantemente las palabras o frases que otra persona ha dicho.

Diagnostico del Síndrome de Tourette.

El diagnóstico que se hace sobre este síndrome tiende a tomar algo de tiempo. En general, un estudio del comportamiento del individuo y evaluando la historia familiar, pueden dar con el diagnóstico de la enfermedad.

Los tics deben presentarse por al menos un año para que este constituya un síntoma de este síndrome raro. Asimismo, se pueden realizar resonancias magnéticas, tomografías, escaneos y algunas pruebas de sangre, pero esto solo sirve para evidenciar que otras enfermedades no están asociadas a la aparición de los tics y los movimientos o palabras involuntarias.

¿Cómo se trata el Síndrome de Tourette?

El síndrome de Tourette no tiene un tratamiento claramente establecido, pero puede controlarse de manera eficaz con el uso de terapias multidisciplinarias que van desde, la ayuda psicológica, concientización de la familia, escuela y entorno, hasta tratamientos con psicofármacos.

Al ser un síndrome muy raro, las personas no están acostumbradas a lidiar con aquellos que viven y sienten el síndrome de Tourette; por lo que las represalias, las risas y las burlas, forman parte de la vida de aquellos que lo sufren. Sin poder llegar a controlar los impulsos que lo llevan a decir palabrotas o realizar movimientos repetitivos, este tipo de situaciones lo que hacen es acrecentar los tics.

Sin embargo, el síndrome de Tourette no es una enfermedad degenerativa, por lo que los niños y adolescentes que lo sufren tienden a experimentar mejoría en sus tics al llegar a la vida adulta. Aun así, existen pacientes que aun después de llegar a la adultez siguen teniendo los tics, sobre todo en momentos de gran estrés o tensión.

 

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