Anciano sentado en un cementerio

Los síndromes más extraños ligados a la mente y al comportamiento humano habitan en el cerebro. Es el órgano central del sistema nervioso que realiza una gran cantidad de funciones. Se encarga de regular y mantener las funciones del cuerpo y es el órgano donde reside la mente y la conciencia del individuo.

Pero… ¿qué pasa cuando alguno de los patrones en el funcionamiento del cerebro sufren un cambio? Es aquí cuando los individuos experimentan diferentes trastornos o síndromes. Con ayuda farmacológica, terapias o incluso, intervención social, pueden encontrar una forma de subsanar algunos de estos trastornos. Aun así,  existen algunos síndromes muy raros que aparecen en algunos pacientes cuyos síntomas y comportamientos te harán erizar los vellos.

La psicología y la neurociencia han sacado a la luz, algunos trastornos extraños. Estos se manifiestan a través de comportamientos raros o anormales. Este tipo de comportamiento demuestra la complejidad de las funciones cerebrales. Y cómo no, las repercusiones que puede tener su mal funcionamiento en la conducta de los individuos.

En este artículo te expondremos 5 de los síndromes más raros conocidos por la ciencia. Además de algunos casos recopilados por científicos. Casos que no pudieron tener tratamiento para controlar el comportamiento del paciente. Sin lugar a duda, ¡el funcionamiento de nuestro cerebro da pie a un universo ilimitado de posibilidades en el comportamiento!

 

Licantropía clínica, el trastorno del hombre lobo

La licantropía clínica es un trastorno mental muy extraño en donde la persona que lo sufre alucina que puede transformarse en un animal. La persona que sufre de este síndrome muy extraño comenta que en ciertas ocasiones siente que es como un animal. También, emite sonidos característicos del animal –como gruñidos y gemidos– y adopta posturas corporales en cuestión.

Un lobo en el bosque bávaro
El macho alfa de la manada de los lobos sobre una roca en el bosque bávaro

Existen algunos casos en donde personas, bien educadas, formales y muy capaces comienzan a sentir que sus cuerpos están pasando por una transformación radical. Algunos psiquiatras relatan que sus pacientes mencionan que sus mandíbulas se endurecían, querían comer carne cruda o podrida. Exponían un aumento desmedido de los vellos, sus extremidades se ensanchaban, crecían y cambiaban; cosa que solo los pacientes podían percibir. Al final, el paciente se convence de que es un animal, y actúa como tal.

Este síndrome, extremadamente raro, no ha sido fuertemente estudiado por los académicos, por lo que los síntomas, diagnóstico, causas y posibles tratamientos tienen una muy vaga descripción en la psicología y psiquiatría. Algunas explicaciones exponen que este síndrome es un conflicto físico. Lleva a la expresión de un “yo” primitivo para evitar algún sentimiento de culpa o algún comportamiento castigado por la sociedad. Otros expertos lo ven como una perturbación psicológica en donde el individuo pierde su identidad. Este se observa a sí mismo como una tercera persona, capaz de convertirse en un gran hombre lobo o en otro animal.

No obstante, la idea de que los humanos pueden convertirse en animales deviene de la Grecia Clásica, en donde los Dioses tenían este tipo de capacidad. Pero es en la Edad Media, época prolífica para multitud de supersticiones, donde esta idea fue cobrando realmente fuerza. Probablemente la mayoría de las personas presas de este síndrome raro fueran quemadas en la hoguera o fueran decapitadas por un verdugo, porque sencillamente su cerebro no funcionaba correctamente.

 

Síndrome de Cotard, los muertos vivientes

El síndrome de Cotard o creerse un muerto viviente es un extraño síndrome psiquiátrico en donde la persona que lo padece sufre de depresión, paranoia, tendencias suicidas y otros síntomas que fueron descubiertos por Jules Cotard en 1880.

La característica más llamativa de este síndrome es que los pacientes que la sufren creen realmente que están muertos, que no tienen nervios, ni cerebro, ni sangre y que sus órganos no funcionan. Creen que se están pudriendo e incluso dicen que sus cuerpos tienen un aroma pestilente ¡Digno de The Walkind Dead! ¿Cierto?

Algunos síntomas de este síndrome extraño son: Pensamientos suicidas, creencia que no existe su cuerpo, órganos internos; automutilación, ausencia de dolor, creencia de que son inmortales, creencia de que ya están muertos, entre otros.

Los Psiquiatras Eduardo Castrillon y Boris Gutiérrez de la Universidad del Valle presentaron un caso del síndrome de Cotard en donde la paciente, de 48 años, experimentaba síntomas depresivos, insomnio, incapacidad de sentir placer, sentimiento de culpa, entre otros. A pesar de la ingesta de fármacos, la paciente siguió con los síntomas y llegó un momento en que intentó suicidarse. Al darse cuenta que no podía hacerlo, pensó que era un muerto viviente. Empezó a tener alucinaciones olfativas, decía que gusanos estaban debajo de su piel devorando sus órganos podridos, dejó de comer, entre otros síntomas que hemos descrito anteriormente.

Al  no encontrar forma de controlar el descenso de peso, los doctores le aplicaron un tratamiento electro convulsivo contra este síndrome raro para aumentar el flujo sanguíneo y después de un tiempo, este tipo de delirio fue desapareciendo.

 

Síndrome de Münchausen

El síndrome de Münchausen es uno de los síndromes que ha tenido perplejos a los expertos por muchas décadas. Las personas que sufren de este síndrome raro necesitan buscar atención médica frecuentemente. Estos  dicen sufrir de enfermedades que no existen o que son inducidas por ellos. Asimismo, pueden llegar a crear enfermedades o inducir lesiones en otras personas. El fin es acudir al médico y buscar ayuda para subsanar el problema.

Pero… ¿Cuáles son los síntomas de este síndrome extraño? Los síntomas más comunes que los pacientes con Münchausen dicen tener son: problemas respiratorios, reacciones alérgicas, diarrea, vómito, convulsiones, dolor abdominal y desmayos.

Los pacientes con este síndrome acuden una y otra vez a los diferentes hospitales y clínicas. Estos repiten la misma historia y los síntomas, y son sometidos a los mismos exámenes una y otra vez.

Este síndrome raro puede ser un gran peligro. Es un riesgo para la persona que lo sufre y para las personas que viven con ella. Estos pueden provocar lesiones muy serias solo con el fin de tener una excusa para visitar las clínicas y hospitales.

Su diagnóstico es muy difícil y, más aún el tratamiento que deben seguir los pacientes que sufren de este síndrome. Si el médico sospecha que la persona sufre de Münchausen empieza a interrogar al individuo. El paciente probablemente tome una actitud defensiva y busque ayuda en otro sitio. Se trata de un trastorno mental que puede poner vidas en riesgo. Es muy importante la detección del mismo y la ayuda, tanto de fármacos como de intervención social.

 

Síndrome de Pica

El síndrome de Pica es un tipo de trastorno de la ingestión y de la conducta alimentaria. Cuando hablamos de trastornos de la conducta alimentaria pensamos automáticamente en la bulimia o la anorexia. Estas payologías son muy conocidas hoy en día y tienen formas de ser tratadas efectivamente. Sin embargo, la Pica es un síndrome muy extraño en donde la persona que la sufre tiene un deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas y poco usuales.

Entonces ¿imaginas tener ganas incontrolables de comer la tierra de tus plantas? ¡Si! Las personas que sufren este tipo de síndrome, no solo tienen un deseo irrefrenable por comer cosas como tierra, piedras, pegamento, cenizas de cigarros, vidrios, yeso, almidón, sino que son capaces de ingerirlas.

Los niños en edades comprendidas entre 1 y 6 años son los que presentan este tipo de síndrome con mayor frecuencia. Aun así, se han registrado casos en los adultos. La vergüenza que les da la exposición de sus ansias de comer determinada sustancia hacen que el diagnóstico no se pueda realizar de forma efectiva.

La Pica es un síndrome muy extraño y es muy difícil de diagnosticar. De hecho, solo cuando se presentan grandes complicaciones por la ingesta de determinadas sustancias, es cuando realmente los médicos se dan cuenta de que un paciente sufre de Pica.

¿Te puedes imaginar cómo debe verse el estómago de una persona que coma vidrios desenfrenadamente?

 

Síndrome de Jerusalén

Jerusalén es una ciudad invaluable para los judíos, cristianos y musulmanes. Siempre ha despertado las más grandes pasiones de los feligreses. Estos la convierten en una de las ciudades más emblemáticas que existen hoy en día. Sus visitantes pisan el terreno de esta ciudad con mucha devoción. Es tal la emoción, que detonan dentro de sí un delirio conocido como el Síndrome de Jerusalén.

Perspectiva de la ciudad de Jerusalem
Vista aérea de la ciudad de Jerusalem

Visitar Jerusalén tiene un riesgo que muy pocas personas sospechan. Las fuertes emociones que pueden sentir los seguidores de las diferentes religiones que ven a Jerusalén como un territorio sagrado, pueden llegar a generar un comportamiento psicótico en ellos.

Las personas que sufren este síndrome extraño se identifican como un personaje de la biblia. En general, lo experimentan los turistas que pertenecen a la iglesia cristiana o judía. Además, algunos oriundos también pueden sufrir este delirio. Las personas son capaces de usar las sabanas del hotel en el que se alojan. Las usan para ataviarse con ellas y predicar por las ciudades como si de un apóstol se tratase.

Parecerá típico ver predicadores lanzados al piso en el boulevard más cercano, creyéndose el próximo Mesías. Pero la verdad es que las personas que sufren este síndrome raro, realmente creen que son Jesús, María o algún apóstol.

Se cree que el síndrome de Jerusalén es una especie de histeria. Algunos objetan que tan solo es un comportamiento motivado por el entorno. Los pacientes que lo sufren ya tenían desequilibrios previos a su llegada a la ciudad.

 

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